A los 39 años, llegó a pesar 350 kg. Su hija y su marido se encargaban de cuidarla. Logró bajar 250 kg, pero su esposo la abandonó…
Charity Pierce es una mujer joven que podría llevar una vida plena, pero su realidad es muy diferente.
Llegó a alcanzar un peso de 350 kg, lo que le impedía prácticamente caminar. Sorprendentemente, todavía puede moverse un poco dentro de su hogar.

A pesar de eso, depende completamente de los demás para sus necesidades básicas.
No puede bañarse sola ni ir al baño sin ayuda. Su esposo y su hija son quienes la cuidan, y todos viven juntos bajo el mismo techo.
El esposo de Charity tiene una preferencia por mujeres con obesidad extrema y está satisfecho con la situación.
Ella jamás imaginó que alguien pudiera amarla en ese estado, pero, para su sorpresa, encontró a Tommy a través de una página de citas.

Él llegó a su casa y decidió quedarse, disfrutando incluso el cuidar de su esposa, algo que le brindaba satisfacción.
Charity tiene una hija llamada Charlie, que tenía apenas 19 años cuando comenzó esta historia.
Aunque debería estar enfocada en su vida personal y socializar con amigos, desde niña ha tenido que encargarse del cuidado de su madre indefensa.

A los 10 años asumió la responsabilidad de mantener la casa, cocinar y alimentar a ambas.
Su infancia y adolescencia fueron muy distintas a las de otras jóvenes, ya que su vida giraba en torno a su madre.
Tristemente, Charlie ha adoptado los hábitos alimenticios de Charity y, a los 19 años, pesa cerca de 150 kg, con signos claros de que la situación podría empeorar.

Finalmente, Charity aceptó ingresar al hospital.
Durante dos meses recibió un chequeo exhaustivo, aprendió sobre nutrición básica y recibió apoyo psicológico, lo que le permitió perder sus primeros 20 kilos.
Al llegar a los 290 kg, fue sometida a una cirugía para reducir el tamaño de su estómago.

Un año más tarde, había perdido 120 kilos y, al siguiente, un total de 200.
Actualmente, su peso se mantiene estable en 150 kg.
Madre e hija están realizando terapia juntas, aprendiendo a cuidarse mejor y a encontrar felicidad en la movilidad y la libertad, en lugar de buscarla en la comida.
