El vuelo de Helsinki a Toronto transportaba a 400 pasajeros, pero debido a un error de la aerolínea, solo había 200 comidas disponibles a bordo, lo que puso a la tripulación en una situación complicada.
Afortunadamente, una azafata ingeniosa ideó un plan brillante.

El vuelo de Helsinki a Toronto transportaba a 400 pasajeros, pero debido a un error de la aerolínea, solo había 200 comidas disponibles a bordo, lo que puso a la tripulación en una situación complicada.
Afortunadamente, una azafata ingeniosa ideó un plan brillante.
A unos 30 minutos del despegue, hizo el siguiente anuncio:
—Damas y caballeros, no sé cómo ocurrió, pero tenemos 400 pasajeros y únicamente 200 almuerzos empaquetados.

Si alguien está dispuesto a ceder su comida a otro pasajero, ¡recibirá vino ilimitado durante todo el vuelo!
Seis horas más tarde, volvió a dirigirse a los pasajeros:

—Damas y caballeros, si alguien ha cambiado de opinión, ¡todavía nos quedan 200 almuerzos!
La moraleja es clara: ¡los amantes del vino tienen verdaderamente corazones generosos y bondadosos!
