Kristina tenía 29 años cuando vivió un encuentro en un bar que marcó un antes y un después en su vida.

Kristina tenía 29 años cuando vivió un encuentro en un bar que marcó un antes y un después en su vida.

Kristina tenía 29 años cuando vivió una experiencia en un bar que acabaría cambiando su vida por completo.

Estaba disfrutando de unas vacaciones en Cuba junto a sus amigos y familiares cuando conoció a Sam Juma, de 30 años.

Según cuentan ambos, fue amor a primera vista. Aunque apenas llevaban una semana juntos, tomaron una decisión que muchos considerarían una auténtica locura:

Kristina dejó atrás su vida en Canadá y se mudó a Uganda para comenzar una nueva etapa junto a él.

Siete años después, siguen juntos y comparten momentos de su vida cotidiana con más de 860.000 seguidores en TikTok.

Sin embargo, la popularidad también les ha traído situaciones desagradables.

Algunas personas aseguran que su relación es una farsa para ganar seguidores, mientras que otras le escriben a Kristina afirmando que Sam solo está con ella por su dinero. Incluso fuera de las redes sociales han tenido que soportar comentarios y comportamientos incómodos.

En algunas ocasiones, han confundido a Kristina con una turista acompañada de su guía; alguien llegó a preguntar si Sam era su abogado, y ciertos camareros atendieron a Kristina sin siquiera dirigirle la mirada a él.

A pesar de todas estas experiencias, ninguno de los dos ha permitido que las críticas afecten su relación.

Sus respectivas familias los apoyan y solo desean verlos felices.

Kristina considera que quienes los atacan buscan únicamente llamar la atención y asegura que el vínculo que comparte con Sam es sólido e inquebrantable.

Ahora, la pareja tiene nuevos sueños por cumplir: celebrar su boda en África, seguir disfrutando de la tranquilidad que han encontrado en Uganda y, en el futuro, hacer realidad un proyecto muy especial: fundar una escuela.